13 de julio de 2008

Por el buen camino

He recibido una colaboración de Darío Reques animándonos a seguir por el buen camino hacia la independencia financiera. Confío en que os guste. Muchas gracias, Darío.

Después de haber pasado por la experiencia de salir de la carrera de rata, me gustaría compartir una reflexión con vosotros.

Voy a empezar por presentarme, me llamo Darío Reques, soy natural de Segovia y tengo 28 años, casado, con un hijo y esperando el segundo/a (todavía no se deja ver). Mi padre tiene una pequeña empresa en Segovia, actualmente tiene 9 empleados y la dirigimos mis dos hermanos mayores y yo. Lo primero que me gustaría reseñar (siempre desde mi punto de vista), es que la carrera de rata no solo comprende la gente que depende de una nómina y está endeudada, también hay muchos empresarios y autónomos que están con el agua al cuello continuamente, conozco a muchos. Digo esto porque es curioso como cuando hablo con la gente que trabaja por cuenta ajena, la mayoría creen que por el mero hecho de ser empresario-autónomo el dinero fluye como por arte de magia a sus cuentas bancarias. Bueno, eso por supuesto no es verdad, vivimos en mundo cada vez más competitivo y globalizado y hay un porcentaje muy elevado de PYMES que no sobreviven al quinto año de vida. Bajo mi punto de vista, es lo mismo pagar un SEAT IBIZA a plazos que un BMW-X5, si estás endeudado, estás endeudado...

La carrera de rata engloba a todo aquel que esté endeudado hasta el punto de no poder dejar la actividad que desempeña, ya seas un empleado debiendo la casa, el coche y esa bici estática que compraste a plazos y nunca usas o el empresario que debe el chalet, la nave y oficinas, la furgoneta y ese jacuzzi que tampoco usa. No obstante, siendo empresario o autónomo se pueden corregir ciertos comportamientos y salir mucho más deprisa de la carrera de rata que siendo empleado, y aplicando un poco de Inteligencia financiera disfrutar de las ventajas que ofrece este tipo de estructura (que son muchas).

Salir de la carrera de rata empieza como una actitud, y ante la pregunta ¿es obligatorio ser empresario o autónomo para llegar a la independencia financiera? Debo responder con un rotundo NO, ya que conozco casos de gente empleada que no solo es libre financieramente, sino que superan con mucho a otros empresarios que también lo son. Esto es especialmente cierto en los empleados que trabajan a comisión. Y no penséis que por el hecho de trabajar a comisión tienen que matarse a trabajar, muy al contrario, utilizan la ley de compensación a su favor.

La Ley de compensación constata claramente que la cantidad de dinero que ganamos va siempre en exacta proporción a:

  1. La NECESIDAD de lo que hacemos.
  2. Nuestra HABILIDAD para hacerlo.
  3. La DIFICULTAD en REEMPLAZARNOS.

Comento esto porque por regla general, una vez alcanzamos el conocimiento necesario para desenvolvernos con normalidad en nuestro trabajo ya no nos preocupamos de seguir aprendiendo, y en un mundo tan cambiante como en el que vivimos eso es un problema. Casi siempre nos adaptamos por inercia, Si cualquier empresario dirigiera su negocio como hace 10 años, tendría que cerrar...

Después de leer el libro de Kiyosaki (Padre rico, padre pobre),llegué a dos conclusiones; una era que quería ser libre económicamente y la otra que necesitaba un mentor. Un mentor es algo fundamental, alguien que ha conseguido sus objetivos y puede enseñarte como conseguir los tuyos. Si quería ser libre económicamente, tenía que encontrar a alguien que lo fuera y aprender de él. No dije nada a nadie (excepto a mi mujer) ya que por lo general las opiniones de la gente son muy dañinas (sin haber maldad intencionada) y como dice Napoleón Hill, no hay nada más barato que una opinión, ya que todo el mundo tiene una sobre casi todo, y en España tendemos a criticar en demasía. Empecé a buscar gente que cumpliera con las características que yo quería conseguir. Tras unos meses (se hace bastante largo) encontré algunas personas que encajaban con mis objetivos. Después de analizarlos a todos, me decidí por uno que realmente encajaba con mi filosofía y me puse en contacto con él. A diferencia de lo que la gente se piensa, a la gente de mucho éxito les gusta enseñar a los demás y están muy disponibles si uno muestra interés real, capacidad de trabajo y aprendizaje. A partir de ese momento tengo otra historia que contar, desde ese momento, uno se da cuenta de que realmente puede conseguirlo.

Como ejemplo, después de terminar el libro de Kiyosaki, empecé a buscar activos por todas partes, y como todos sabéis, estos son bastante limitados; Mercado inmobiliario, Mercado Bursátil y Empresas o Corporaciones (El arte es caro para empezar). Hasta hace un año, todo el mundo sabía invertir en ladrillo. Hoy ya no hay tanta gente ¿verdad? No es un mercado que se pueda aprender de la noche a la mañana y hay que tener mucho cuidado ya que el banco es un socio delicado. El mercado financiero es también muy interesante, pero también necesita una preparación específica y adecuada. Con las empresas y corporaciones tengo algo más de experiencia ya que lo he mamado desde pequeño, pero hasta donde yo conocía, trabajando como un perro todos los días del año, y ese tampoco es mi concepto de libertad financiera...

Fue mi mentor quien me enseñó que hay muchas formas de llegar a la ansiada libertad financiera, solo tienes que encontrar la tuya y aplicar la fuerza de la concentración. El primer enemigo con el que nos enfrentamos es nuestro miedo. Tenemos mucho miedo... infundado. El miedo hace que permanezcamos en trabajos que no nos gustan y en relaciones que no nos satisfacen. Es el miedo el que muchas veces nos empuja a asociarnos con otra persona para emprender algo, miedo a iniciarlo nosotros solos (este error es muy frecuente), por eso casi siempre sale mal. Después de unos meses trabajando con mis miedos (paradigmas, como él los llama), poco a poco va uno adquiriendo conocimiento y destreza mental. Pero lo que más me liberó fue entrar en los grupos MasterMind. Mi mentor tenía decenas de grupos MasterMind funcionando y vistos los resultados no me extraña. Un grupo MasterMind se compone de 5 a 7 personas que se reúnen una hora y media una vez por semana durante 10 semanas para estudiar en profundidad el libro “Piense y hágase rico” de Napoleón Hill. El grupo no cuesta nada y no tiene ánimo de lucro, de ahí su éxito, solo hay que comprar el libro en cualquier librería y asistir a las reuniones. Hasta que no se experimenta no se puede describir, un grupo centrado en un objetivo, con unas pautas y estrategias que están más que probadas, surge una energía constructiva en todos los participantes que es realmente útil. A nivel individual, las ideas afloran sin cesar. Todos sacamos partido unos de otros y nos mantenemos enfocados en la libertad financiera. Y algo muy importante, después de 10 semanas acabamos siendo todos buenos amigos. Supongo que los que os reunís para jugar al Cashflow os pasa lo mismo. Leyendo las crónicas que escribe Jaizki, muchas veces la gente habla mas que juega en las reuniones, es el deseo y la alegría de estar con gente que comparte nuestras mismas ideas y deseos. Todos tenemos el deseo de juntarnos con gente que quiere lo mismo que nosotros. No dejéis de hacerlo, los beneficios son incalculables.

Como me dijo Alfonso Encinas, un miembro de uno de mis MasterMind (actualmente tengo 6 en marcha) del pasado enero, “lo más importante es la gente con la que te rodeas para conseguir tus objetivos”. Alfonso era un vendedor de seguros MAPFRE que anhelaba ser libre económicamente, fui testigo de su cambio de mentalidad, ahora trabaja para METRÓPOLIS y me dijo hace unos días que vende más seguros en un mes que antes en seis meses. Alfonso no quería cambiar de palo, le encanta ser comercial y tener trato con la gente, y así está consiguiendo su libertad financiera. Mi mentor me hizo entender que es imposible llegar a la libertad financiera si no te gusta lo que haces, “no importa lo que haces sino cómo lo haces”me ha dicho en innumerables ocasiones.

Por eso aplaudo a todos los que participáis en esta pagina web, con artículos, ideas de negocios, reflexiones, reuniones con y sin juego, ya estáis en el camino de la libertad financiera, alcanzarla es cuestión de tiempo y ganas. Si yo he salido, vosotros también podéis...

Un saludo a todos
Darío Reques
615 47 31 49
info@triunfoyvida.com

Al hilo de lo que explica Darío, me gustaría aprovechar para comentar que se puede estar en la carrera de la rata sin ninguna deuda y fuera de ella con muchas. Si nuestro nivel de vida supone altos gastos mensuales que crecen con cada mejora salarial, estaremos atrapados en la carrera de la rata incluso si no nos endeudamos. Por otro lado, si nos endeudamos con criterio para adquirir activos, esas deudas estarán contribuyendo a sacarnos de la carrera de la rata. Como explica Kiyosaki, hay una diferencia fundamental entre la deuda buena -la que compra activos- y la deuda mala -la que compra pasivos-. Según la definición que hace Kiyosaki, un activo sería todo aquello que mete dinero en nuestro bolsillo todos los meses y un pasivo, todo aquello que lo saca.

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2 Comentarios:

Blogger Jose Perez dijo...

Excelentes reflexiones. Yo he decidido salir de la carrera de ratas de otra manera. He decidido cambiar las formas antiguas de hacer transacciones e intentarlo con el dinero digital. No cobran comisiones por transacción ni por mantenimiento y lo puedo cambiar pro cualquier moneda sin intermediarios. Les recomiendo visitar www.oswift.com/es para empaparse del asunto.

05:58  
Anonymous Jaizki dijo...

Gracias por comentar, José.

¿Qué diferencias ves entre salir de la carrera de la rata con dinero digital y con el de toda la vida? Entiendo que estás haciendo básicamente lo mismo sólo que con dinero digital. ¿No?

¿No tienes miedo de que el valor de dinero digital fluctúe notablemente?

19:59  

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